A ti, mujer, que sufres en silencio cada día,
por ese amor que te destruye,
y del cual nadie sabe nada.
Callas por no hacer sufrir a quién te quiere,
callas porque hasta vergüenza sientes,
de que el amor de tu vida, sin explicaciones,
contra a ti arremete y te llena de desilusiones.
¡Y que solita te sientes!…
Roto está tu corazón, ya no ves ninguna salida…
Y ese no es el camino, mujer, ¡mírate!,
se ha borrado tu sonrisa.
La luz de tu mirada
se apagó desde aquel día,
en que él, tu gran amor, te quitó las alegrías.
Dice quererte y no le importan tus lágrimas,
dice amarte y solo se ama a sí mismo.
Te hace creer que eres el centro de su universo,
te hace sentir que la vida sin él ya no es posible.
¡Y que equivocados están este tipo de hombres!.
Mujer, hay mucha más vida,
si no estás al lado de él.
El sol entrará cada mañana,
aún, cuan lluvioso sea el día.
Sólo déjate querer ,
por los que están más cerca de ti.
Los que esperan tu caída,
no para mofarse ,si no para ayudarte.
No estarás ya nunca sola,
con ese amor destructivo,
que no te lleva a ninguna parte.
Déjate llevar y quiérete a ti misma.
En ti está la clave de tu salvación.
No permitas, mujer, que te hagan más daño.
Si no le tienes miedo,
ya no tendrá el poder para destruirte nunca más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario