Años voy dejando atrás, años de dolor, de sufrimiento, de culpa, de arrepentimiento por no haber echo las cosas de otra manera...Pero todo eso queda relegado a un segundo plano, porque quizá, si no hubiera vivido todo eso, no sería la mujer que hoy día soy. Y eso me enorgullece cada vez más.
He aprendido tanto , tanto, que aún sin dejar de ser la misma persona, sin dejar que mi nobleza se oscurezca, sin dejar de ser humilde ni conmigo ni para con los demás, soy más cauta y prevenida para ciertas cosas. La confianza es algo que me cuesta aún mucho aceptar. Por que siempre fui muy confiada y nunca he sido capaz de ver la maldad o las malas intenciones de algunas personas. No se, si sigo sin verlas, pero por ello mismo no confío mucho y siempre estoy en alerta. Aunque eso cansa,¡Mucho! y si lo que intento es no sufrir más por nada, ni por nadie, es algo que aunque yo quiera , y por más que lo intente, no podré evitar. No se puede controlar todo.
En esta vida si hay que caer mejor que lo haga una con estilo...Y de eso tengo yo bastante experiencia..
Ahora vienen por fin meses de mejoría, de nuevas metas e ilusiones perdidas que se vuelven a recuperar.
Me dejaré llevar por la vida y a donde me quiera llevar, allí iré.
Mila
