lunes, 23 de abril de 2012

A mi hermana ...


Hace treinta y un años un día tal como hoy, hacia las siete de la mañana nació la que sería para siempre mi 
hermanita.  Todo un acontecimiento importante en casa. Había estado cuatro años prácticamente sola con mis padres, y llegó ella, tan rubita, tan pepona, que de recuerdos tengo de aquella época. Ni celos sentí. Sólo podía quererla. Con el paso de los años, fue tomando su propia personalidad, y ¡vaya si la tenía!. Tuvimos las típicas épocas de peleas, tirones de pelos, etc .Ahora recuerdo todo aquello y me harto de reír. Hasta un mordisco me llevé una vez.
 Fue creciendo, siempre ha sido mucho más seria, y se ha convertido en una gran mujer, esposa y madre de sus dos hijos. Parece más dura que yo en su envoltura, pero es mucho más sensible de siempre.
 Y el año pasado demostró su fortaleza, cuando tres meses después de dar a luz, le diagnosticaron un trombo  embolia pulmonar.  Aún recuerdo ése día que amaneció con un dolor muy fuerte en la pierna, se le había hinchado y bajé a quedarme con mis sobrinos mientras ellos iban al hospital. Nunca imaginamos que desde ese día le esperaría un verano muy duro por delante. Al principio no fuimos realmente conscientes de la gravedad del tema, hasta que el médico nos dijo lo que podía pasar, los riesgos y su lenta recuperación. Aquel día en el que supimos que casi la perdemos, ese día, jamás podrá borrarse de nuestras memorias. Y cuanta valentía demostró, tanto tres meses antes con el duro parto al que se tuvo que enfrentar, donde corrieron grandes riesgos por negligencia médica como casi siempre en estos casos tan asiduos en nuestro amado hospital, tanto ella como mi sobrina, y ahora le tocaba esto. Y que valiente fue, ha sido y está siendo.
Lo más importante sí, gracias a Dios, no llegó a pasarle nada malo, después de más de 15 días en un hospital, sin ver a sus hijos, que para una madre es lo más duro que pueda haber. Pasarse 62 días postrada en una cama, sin poder levantarse para nada absolutamente con alto riesgo de trombo. Que a la feria pudimos llevarla en silla de ruedas. Aquello si que le fue devolviendo la vida, el poder volver a salir a la calle, ver a la gente. Y cuanto ha llorado Dios mío. Gracias a que tenemos una gran madre, que estuvo ahí al pie del cañón, y que nos tuvo a nosotros pudo ir saliendo, pero la que realmente está consiguiendo salir es ella. Hoy es su cumpleaños, sí, 23 de abril, día del libro, todo queda decirlo. Día importante, aunque ella sabe que desde el año pasado en junio tiene otro cumpleaños, el que le dio una segunda oportunidad para continuar a lado de su familia, y de la nuestra. Y todo mi sentimiento está concentrado en una foto, la de la llegada del hospital cuando abrazó a mi hijo.
TE QUIERO HERMANA, QUE EN ESTOS TIEMPOS QUE CORREN NO SOLEMOS PARARNOS A DECIR LO QUE SENTIMOS, Y YO TE QUIERO. QUE SABES QUE ME TIENES. QUE AÚN NOS QUEDAN MUCHAS COSAS POR PASAR, PERO AQUÍ ESTAREMOS.

FELIZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ 31 CUMPLEAÑOSSSSSSSSSSS