Querido Tito Luis:
Ya nunca sabrás cuántas veces me puse delante del ordenador para escribirte esta carta, pero se te acabó el tiempo….y no te dije lo que tanto te quería.
No te dije que para mí fuiste un padre, una persona muy importante en mi vida, que supo ganarse mi corazón y mi cariño.No me creo que ya no estés, a veces cuando voy en el coche,de repente me viene a la cabeza tu voz, y aquellas historias sobre tu vida que nos contabas a todos.
Y te has ido tío, te has ido y no nos ha dado tiempo a casi nada, ya ha pasado casi un mes desde que nos dejaste y sigo pensando cada vez que voy a tu casa que te encontraré en la cama.
Pero tito, se que esa no era vida, a pesar de los mil cuidados que te dio la tita, tus hijos el cariño, nuestra compañía,no era suficiente para ayudarte en esta dura batalla contra el cáncer que nos ha robado lo que más queríamos todos en nuestra familia, a ti.
Yo sé, o al menos me gusta pensar que desde el cielo, como dice Aarón, nos miras y nos cuidas, por eso pido al cielo y a Dios, que ayuden a la tita en este duro camino de una nueva vida sin ti.
Todos los días cuando me despido de tu mujer, le digo que la quiero,porque siempre me quedaré con la pena que no te lo dije. Pude darte ese beso el jueves al mediodía cuando aún te dabas cuenta que algo pasaba, porque sé que te diste cuenta.Te echo tanto de menos tío.Esa mirada nunca la olvidaré.
No te preocupes por la tita y las niñas que nosotros estamos cerca para cuidarlas .Nunca las dejaremos solas.
Que te quiero, que aún te quiero que no puedo hablar en pasado, porque parece que es una de esas épocas en las que te has ido al hospital de Madrid,pero hablábamos por teléfono. Ahora no te puedo hablar pero sé que me escuchas.
Jamás permitiré tito que Aarón se olvide de ti.Le enseño las fotos cada día.Me alegro que compartieras conmigo el conocer a mi hijo y casi disfrutar de sus cuatro años.Sé que le querías muchísimo.
Que injusta es esta vida con las personas buenas.
Siento si alguna vez te decepcioné, ya sabes, era la ovejita negra de la familia, pero que sepas que jamás en mi vida hice nada malo, mi pecado fue enamorarme de una mala persona y ser noble.
TE QUIERO, TE QUERRÉ.
TU SOBRINA E HIJA
MILA
Ya nunca sabrás cuántas veces me puse delante del ordenador para escribirte esta carta, pero se te acabó el tiempo….y no te dije lo que tanto te quería.
No te dije que para mí fuiste un padre, una persona muy importante en mi vida, que supo ganarse mi corazón y mi cariño.No me creo que ya no estés, a veces cuando voy en el coche,de repente me viene a la cabeza tu voz, y aquellas historias sobre tu vida que nos contabas a todos.
Y te has ido tío, te has ido y no nos ha dado tiempo a casi nada, ya ha pasado casi un mes desde que nos dejaste y sigo pensando cada vez que voy a tu casa que te encontraré en la cama.
Pero tito, se que esa no era vida, a pesar de los mil cuidados que te dio la tita, tus hijos el cariño, nuestra compañía,no era suficiente para ayudarte en esta dura batalla contra el cáncer que nos ha robado lo que más queríamos todos en nuestra familia, a ti.
Yo sé, o al menos me gusta pensar que desde el cielo, como dice Aarón, nos miras y nos cuidas, por eso pido al cielo y a Dios, que ayuden a la tita en este duro camino de una nueva vida sin ti.
Todos los días cuando me despido de tu mujer, le digo que la quiero,porque siempre me quedaré con la pena que no te lo dije. Pude darte ese beso el jueves al mediodía cuando aún te dabas cuenta que algo pasaba, porque sé que te diste cuenta.Te echo tanto de menos tío.Esa mirada nunca la olvidaré.
No te preocupes por la tita y las niñas que nosotros estamos cerca para cuidarlas .Nunca las dejaremos solas.
Que te quiero, que aún te quiero que no puedo hablar en pasado, porque parece que es una de esas épocas en las que te has ido al hospital de Madrid,pero hablábamos por teléfono. Ahora no te puedo hablar pero sé que me escuchas.
Jamás permitiré tito que Aarón se olvide de ti.Le enseño las fotos cada día.Me alegro que compartieras conmigo el conocer a mi hijo y casi disfrutar de sus cuatro años.Sé que le querías muchísimo.
Que injusta es esta vida con las personas buenas.
Siento si alguna vez te decepcioné, ya sabes, era la ovejita negra de la familia, pero que sepas que jamás en mi vida hice nada malo, mi pecado fue enamorarme de una mala persona y ser noble.
TE QUIERO, TE QUERRÉ.
TU SOBRINA E HIJA
MILA
No hay comentarios:
Publicar un comentario